¿Se encuentra la evolución teórica del periodismo a la par que su práctica profesional? Lo que nos enseñan, muchas veces, no tiene nada que ver con lo que de verdad tenemos

No creo que contribuya a la creación de un nuevo diálogo cuando digo que lo que nos enseñan en el colegio, el instituto o la universidad, al final no nos acaba sirviendo para nada. Seamos realistas: para empezar, ¿cuántas personas se dedican, de facto,  a lo que estudiaron? Y en caso de que la respuesta sea afirmativa: ¿cuántas de ellas ponen en práctica los conocimientos que les enseñaron en sus respectivos estudios? Por supuesto, no quiero generalizar y pretendo hablar de lo que conozco a través de mi propia experiencia personal, puesto que todos los casos son particulares.

Profesionalmente hablando, el periodismo ha experimentado un notable cambio debido al rápido crecimiento del sector digital y su vorágine, que parece engullir otro tipo de medios de comunicación. Todos lo sabemos. Cualquier estudiante de periodismo estará harto de que le repitan cosas como que “hay una crisis periodística”, que “el modelo ha cambiado”, que “ya no sirven las mismas cosas que servían para el papel” puesto que el medio digital “tiene otro lenguaje”. En resumen, un trillón de cosas que parecen decir: el periodismo se ha hundido, estamos en crisis y el futuro es lo digital. Pero nadie sabe nada acerca de lo digital, y el discurso ataca de nuevo: “es un medio en el que aún no se ha encontrado un modelo viable”.

En resumen: Internet ha hundido el negocio y no da dinero, pero hay que hacer algo para adaptarse porque no queda otra. Y aquí viene la pregunta: pero, ¿qué hacemos?

Por supuesto, no hay una respuesta idónea que pueda solucionar nuestro problema o dar unas directivas infalibles que resuelvan los retos a los que se enfrenta un sector en transición. Sin embargo, existen modelos y existen soluciones. La realidad periodística comienza a presentar un modelo nuevo y a adaptarse de manera certera al marco digital. Ya sabemos que lo digital es importante, nos lo han repetido hasta la saciedad en ese ente en el que se ha convertido la Universidad, pero, ¿cómo nos enfrentamos a ello?

No parece que la respuesta resida en la educación que recibimos como futuros periodistas. Dejando a un lado discursos arcaizantes y caducos, nos enfrentamos con una serie de intentos modernizadores. Personalmente, en mi universidad – aquella que no debe ser nombrada -, disponemos de aproximaciones al periodismo digital en forma de dos asignaturas obligatorias y otra optativa. Explorando los planes de otras universidades, veo que la situación es muy semejante: entre 2 ó 3 asignaturas destinadas al asunto. Bueno, a priori, puede no estar tan mal, teniendo en cuenta que el programa en general se muestra bastante reducido y pobre.

realidad periodistas

El problema comienza a la hora de impartir las clases; el plan de las asignaturas está vacío y ya ni siquiera hablemos del eterno problema del profesor – está demostrado científicamente que la calidad de una clase varía de manera directamente proporcional a la calidad de quien la imparte -. Los comentarios en las aulas son algo así: “Para que me enseñen cómo funciona Twitter me voy a mi casa”; “Pero, ¿qué nos va a contar este hombre que no sepamos nosotros?”; “¿Y esto para qué sirve?”. Hay que partir con una idea clara desde el principio: los jóvenes de nuestra generación son nativos de la red y las generaciones venideras lo son aún más.

Necesitamos que nos enseñen cosas que no podamos aprender viendo un tutorial de Youtube; cosas útiles y funcionales que puedan ser aplicadas a una futura labor periodística. Necesitamos conocer cómo obtener un mejor posicionamiento SEO, cómo utilizar el SPSS, InDesign, FTPS, Photoshop, Dreamweaver…Cosas que me han pedido a la hora de internarme en el mundo laboral para ejercer mi labor. Ninguna me la han enseñado jamás; alguna la he aprendido por mi cuenta, con las otras no me quedará más remedio que hacer lo mismo.

trabajo periodismo requisitosLa realidad

En resumen, la formación periodística tiene un amplio campo  por el que extenderse, pero parece que lo teórico aún no es consciente de lo práctico. Lo que nos enseñan no se corresponde con la realidad por tres principales motivos: uno, la falta de conciencia de la evolución del modelo; dos, en caso de que haya conciencia de ello, la carencia de un enfoque lectivo basado en modelos laborales actuales – sin ir más lejos, una agencia de publicidad como Agencia B12, por ejemplo – y no en meras lamentaciones y por último, la incapacidad de este enfoque de cumplir su cometido – eso si existe – al olvidar, principalmente, el público al que se dirige así como las necesidades de éste.

*Foto destacada: Harold Burson hablando con estudiantes de periodismo en Ole Miss, 1975. Autor: Burson-Marsteller