Todos estamos familiarizados con la publicidad en YouTube. De hecho, lo hemos visto en el blog. Google muestra publicidad de marcas frente a sus contenidos y gana dinero a cambio de un clic. Sin duda el modelo ha permanecido durante años, pero ahora entra en peligro. Aproximadamente 300 marcas se han negado a seguir utilizando a YouTube como medio para difundir sus anuncios. ¿Por qué?

Durante los últimos años se ha hecho aparente el problema del control de contenido que tienen diversas plataformas y redes sociales. Los conocidos trolls publican comentarios, imágenes y vídeos que muchos consideraríamos ofensivos y peligrosos. YouTube no es excepción. Si sabes qué buscar, puedes encontrar mucho material marcado como discursos de odio, racismo y semejantes.

vetado en youtube

Idealmente, así se vería todo el contenido de esa naturaleza, vía Oph

 

Los algoritmos de Google son buenos, pero no infalibles. Las marcas The Guardian, la BBC y el gobierno británico descubrieron que sus anuncios eran mostrados antes vídeos de este tipo, por lo que optaron por retirarse del sistema. Google no ha podido resolver el problema, por lo que ahora son hasta 300 empresas las que se han unido al boicot publicitario del magnate tecnológico.

Las primeras medidas de Google han sido asegurar que tendrá una regulación más estricta y que contratará más trabajadores que revisarán personalmente si existe contenido extremo en su plataforma. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para convencer a sus antiguos clientes, quienes ahora contemplan un descuento como un estímulo para volver.

Entre las marcas que participan en la presión hacia Google se encuentran Wal-Mart, General Motors, Starbucks, Dish Networks, Pepsico, Verizon, AT&T, Volkswagen, Toyota y Johnson & Johnson. Incluso Australia se ha unido con Bunnings, Foxtel, Caltex, Vodafone, Nestlé, Holden y Kia.

Esperemos la situación se resuelva pronto, pues no solo implica resolver un problema en una de las compañías más grandes del mundo. También se enfrentaría la gran dificultad de monitorear que se haga difusión a contenido extremista y de odio, algo que ha tenido un auge el último año y que ahora las compañías no pueden ignorar nunca más.

Imagen de encabezado vía Absolute Geeks