Seguro que conoces los grupos de venta de Facebook y has escuchado cómo se las arreglan algunos pillos para timar a compradores ingenuos, quienes depositan dinero ciegamente con la ilusión de adquirir el último iPhone, una pantalla 4K o una cuenta vitalicia de Netflix a precios de risa. Pues ahora te contaré la nueva forma en la que aprovechan el storytelling para cometer fraudes por internet.

 

Contar una historia para seducirte

Esta técnica es milenaria pero actualmente ha ganado popularidad en redes sociales y marketing digital, marcando tendencia entre importantes agencias a nivel mundial. Como lo dice su nombre, consiste en relatar una anécdota o ficción para promover la venta de un producto o la contratación de un servicio.

La finalidad es establecer un vínculo emocional a través de la historia que se cuenta para inspirar a los prospectos y que se decidan a cerrar una transacción. Es una forma creativa de motivar la venta y lograr mayor empatía con los usuarios. Un spot de televisión, un microdocumental sobre la marca, una activación BTL con actores o un texto emotivo son buenos ejemplos de storytelling.

 

Al aplicar esta técnica en medios sociales se pueden obtener beneficios como:

  • Generar confianza al reflejar situaciones que viven otros clientes potenciales.
  • Impactar a la audiencia al ser fáciles de recordar.
  • Propagar el alcance del mensaje al viralizar su contenido.
  • Influenciar en la percepción que se tiene de una marca.
  • Crear mayor conexión con el buyer persona.
  • Despertar emociones impulsivas para cerrar la venta.

Según marketeros expertos, una historia bien contada no compensa un producto o servicio mediocre, pero genera ventajas en determinadas condiciones, pues es sabido que la gente prefiere acudir a proveedores con los que simpatiza o se identifica. Pero ¿qué pasa cuando se usa esa táctica para estafar a la gente? Ahora lo veremos.

 

¿Cómo funcionan estos fraudes por internet?

Hace unas semanas buscaba una andadera de bebé en un grupo de ventas entre usuarios de mi localidad. En el muro encontré la publicación de un usuario que denunciaba a otro por defraudar a la gente con la venta de cuentas de Netflix. La historia llamó mi atención, leí los comentarios y ahora la resumo para que te des una idea.

 

  1. Denuncia: sujeto A acusa a sujeto B de vender suscripciones falsas y acompaña sus dichos con fotos de los comprobantes de pago, alegando que nunca pudo acceder a la plataforma de streaming.
  2. Llegan los “paleros”: sujetos C y D (cómplices) se unen a la discusión asegurando a todo el grupo que ellos contrataron el servicio ofrecido sin problema y señalan al denunciante como mentiroso.
  3. Discusión: los involucrados cruzan acusaciones y poco a poco van sumándose otros miembros del grupo con comentarios, likes y memes al respecto.
  4. Polémica: ya que se generó cierta audiencia, las cosas cambian y de la nada el sujeto B deja los ataques para ofrecer amablemente al sujeto A una cuenta para que vea que todo funciona correctamente y si queda satisfecho proceda a su pago.
  5. Plot Twist: en cuestión de instantes, cambia la situación y ahora quien acusaba de robo y fraude recomienda el servicio encarecidamente, lo cual despierta varias sospechas.
  6. Una vez más, los “paleros”: nuevos perfiles empiezan a comentar que aquí no hay engaño, que todo muy bien y empiezan a postear sus propias “pruebas” (capturas de pantalla, fotos, etc.).
  7. Desenlace: quedan comentarios de que todo parece un montaje y de que seguramente los involucrados trabajan juntos en esta estafa. Sin embargo, al menos una docena de espectadores de esta “historia tan bien contada” mencionan que ya mandaron inbox para hacer negocio.
  8. Conclusión: unos días después, encontré publicaciones de estos últimos interesados en su cuenta de Netflix denunciando que en efecto todo se trataba de una nueva modalidad de estafa en Facebook. Que ellos cayeron en la trampa y que, aunque fue poco dinero, esperaban que la comunidad señalara este tipo de abusos para erradicarlos, pues siguen apareciendo ofertas similares e incluso el mismo modus operandi en otras páginas.

 

  • Fraudes en Facebook.

Mientras redactaba esta entrada, traté de encontrar la publicación para incluirla como testigo, pero ya había sido eliminada. Incluso los perfiles de quienes participaron en el conflicto habían sido cerrados. Al final tampoco encontré la andadera que buscaba, pero me inspiré para crear estas advertencias:

  • Compra solo en sitios oficiales, con sistemas de seguridad y satisfacción garantizada, o al menos que tenga sellos de confianza visibles.
  • Usa tu sentido común, si es demasiado bueno para ser real, tal vez no lo sea y se trate de un timo.
  • Si estás en uno de estos grupos de Facebook y te decides a hacer negocio con otro miembro investiga los datos que publica (correo electrónico, número telefónico, nombres e imágenes), pues existen varias páginas de denuncia que van recopilando información de personajes que se dedican a estos fraudes por internet.
  • Si ya fuiste víctima denuncia a las autoridades competentes.