El tráfico orgánico es el que llega a tu web a través de Google y otros buscadores. Es el tipo de tráfico más barato y, a la vez, más complicado de conseguir. En la carrera de fondo para atraerlo, hay diferentes factores que influyen. Los primeros son de programación. La web debe estar bien estructurada y el código, correctamente etiquetado. Los segundos tienen que ver con el contenido. Te contamos cómo optimizar el contenido de tu web para que Google la ame.

 

Optimizar el contenido estático

El contenido estático de tu web es el que no va variar mucho en el tiempo. Por ejemplo, es habitual que la home page y la información de contacto no sufran muchos cambios. Estas páginas estáticas deben estar optimizadas para las keywords principales relacionadas con tu producto.

Imagina que tienes una tienda online de camisetas de segunda mano. Una persona escribe “camisetas de segunda mano” en Google, ve tu tienda entre los resultados y pincha. Eso es tráfico orgánico.

“Camisetas de segunda mano” y el nombre de tu marca serán dos de esas palabras clave principales. Consulta en Google Keyword Planner para descubrir otras palabras clave que también puedan servirte, como “camisetas vintage” o “camisetas segunda mano”, por ejemplo. Una vez tengas tus keywords, toca utilizarlas como base para escribir textos que enriquezcan tu web.

Utiliza la home para describir tu productos de forma genérica, y también explica qué te diferencia de tus competidores. Emplea tus palabras clave, pero no abuses de ellas. Con que las utilices un par de veces es suficiente. Es importante que no quede forzado. Es mejor que utilices una palabra clave con menor media de búsquedas mensuales a que metas una más popular con embudo.

Completa tu optimización de contenido estático con la optimización de metadatos. Acuérdate de añadir etiquetas y de dedicar tiempo también a las fotos: súbelas bien nombradas desde tu ordenador, renómbralas cuando estén online y no olvides las descripciones y los alt.

 

El contenido refrescado

Los buscadores valoran que trabajes en tu web. Por eso, una vez tengas tu contenido estático bien escrito, estructurado y optimizado, es momento de crear una plataforma en la que publicar contenido refrescado. Un blog o una sección de noticias pueden servirte.

Debes utilizar esta sección para contenido nuevo. Establece la periodicidad de publicación (a partir de dos veces por semana es lo idóneo), hazte un calendario y respétalo. Google valorará que dediques tiempo y esfuerzo a tu web y le dará mejores posiciones en el ranking de resultados al considerar que es una web más fiable que otra que pueda estar desactualizada.

Además, este apartado te servirá para atraer tráfico orgánico de búsquedas relacionadas con tu producto pero que no sean directamente tu keyword principal. Así cubrirás todo el espectro de palabras que puedan atraer a tu público potencial hacia tu página.

Por ejemplo, siguiendo con la idea del negocio de camisetas de segunda mano, puedes encontrar temática relacionada muy variada. Moda vintage, cómo cuidar la ropa de segunda mano, cómo customizar ropa vintage… Si consigues posicionar bien tus artículos, atraerás a tu web a gente que está interesada en la materia sin necesidad de que escriban específicamente el nombre de tu marca o las keywords principales.

Procura que los temas sean interesantes. Si incluyes contenido autopromocional, que sea de forma enmascarada. Queremos ser informativos, no demasiado evidentes. Huimos de los formatos telediendísticos. Si tienes dudas sobre la redacción, consulta este post sobre cómo escribir contenidos digitales. No olvides los metadatos en cada post. Son fundamentales para atraer la atención de Google.

Si hablamos de una e-commerce, evitar el lenguaje teletienda no quiere decir que perdamos de vista que el objetivo principal siempre será la venta. Si viene al caso, añade un link a tu página de producto o incluso incluye un botón de compra. Imagina que tienes una tienda online de maquillaje y escribes un post sobre “5 formas de utilizar el eyeliner”. Al final, puedes sugerir a los usuarios que prueben tu producto.

 

Constancia y paciencia

¡Muy importante! Tienes que ser paciente. El éxito no va a llegar de un día para otro, pero no desesperes. Cree en tu proyecto y sigue publicando tu contenido refrescado. Tu tráfico orgánico llegará, pero se va a hacer de rogar. Consulta Google Analytics para seguir su evolución. Es una herramienta muy intuitiva pero, si no te aclaras con ella, te echamos una mano para entender Analytics.

El tráfico orgánico es como una pareja, hay que cuidarlo, así que, cuando llegue, ¡no te confíes! Mantén la periodicidad de publicación y la calidad de los textos. ¡Éxito asegurado!