El blog de tu e-commerce es una forma de mejorar tu presencia en buscadores y en redes sociales, una manera de generar contenido propio de calidad con el que llegarás a tu público potencial. Te damos unos consejos para elegir los temas de tus próximos posts.

 

1. Visión global

En lugar de elegir los temas uno a uno, créate un calendario mensual que te dé una visión global de lo que vas a publicar. Así evitarás errores como resultar repetitivo o demasiado comercial.

 

2. Define tu objetivo post a post

La intención de cada post es diferente. Unos irán más enfocados a ser compartidos en redes sociales; el objetivo de otros será conseguir un buen posicionamiento en buscadores. Si buscas las dos cosas, hablaremos de un modelo híbrido. Antes de definir la temática, plantéate qué quieres conseguir con tu artículo.

Si quieres posicionar tu post en buscadores

Si todo va bien, tu e-commerce estará posicionada para las palabras clave directamente vinculadas a los productos que vendes. A través de tu blog, podrás crear contenido relacionado, posicionado para palabras clave que, si bien no son las principales, están vinculadas a ellas.

Por ejemplo, si tienes una tienda online de vinos, estará posicionada para palabras clave como “tienda de vino”, “tienda online de vino” o “comprar vino online”. Con tu blog, puedes crear posts que giren en torno a otras keywords como “beneficios del vino”, “tipos de vino”, “enoturismo”, “cata de vinos” y un largo etcétera.

De este modo, consigues varios objetivos:

  • Crear contenido actualizado que mejore el posicionamiento global de tu e-commerce: Google valora positivamente que no abandones tu web. En otras palabras, le gusta que te lo curres.
  • Posicionarte para keywords relacionadas y, así, atraer más tráfico orgánico a la e-commerce.

Si quieres crear contenido social

Localiza a tu target y crea contenido interesante pensando en él, con el objetivo de crear una comunidad en torno a tu marca. Luego, publícalo en redes sociales y hazlo llegar a tus clientes potenciales a través de los anuncios segmentados por sexo, edad, lugar de residencia, idioma, intereses, etc.

Otro punto importante es que no abuses de la autopromoción ni emplees un tono excesivamente comercial. Tu blog no es la teletienda. Tienes que ser interesante. En ocasiones, puedes publicar posts hablando de las virtudes de tus productos, pero no todos deben ir en esa línea o tus fans se cansarán y dejarán de seguirte.

Cuando hagas tu calendario mensual, pregúntate: la imagen completa de lo que voy a publicar, ¿es interesante? ¿Hablo demasiado de mí mismo? En base a tus respuestas, haz los ajustes pertinentes.

Siguiendo en la línea del vino, en tu calendario puede haber posts sobre consejos para valorar un vino, trucos para escoger el maridaje o recetas para acompañar un vino tinto. Entre medias, puedes publicar algún artículo que hable sobre los vinos que vendes en tu e-commerce o noticias relacionadas con tus productos, pero, ¡sin pasarte!

Como te decía, el objetivo es crear una comunidad de personas interesadas en el vino. La idea es llegar a ellas a través de los posts tan interesantes que ellas mismas se decidan a seguir tu página, a sumarse a tu comunidad. De vez en cuando, puedes contarles cosas sobre ti y, así, atraerlos hacia el objetivo final, que es que compren en tu tienda online.

 

3. Sé creativo

Ponte en los zapatos de tu público y piensa qué le gustaría saber. Sé creativo, no te quedes en los temas básicos, da un paso más allá e intenta dar contenido del que nadie haya hablado (aunque es una tarea bien difícil).

 

4. Habla con tus seguidores

Consulta a expertos, lee foros, utiliza los comentarios del blog y las redes para entablar una conversación con tus seguidores y empápate de su feedback. Recuerda que la gran baza de internet es que no es solo un altavoz de las marcas, sino una manera de entablar una conversación con tu target. Entérate de qué le gusta, qué le resulta interesante, etc. y dáselo.

 

5. Confía en la data

Si tu comunidad aún no es activa y te cuesta que te dé feedback, la data es tu gran aliada. A final de mes, haz un análisis del tráfico que te ha traído cada post: cuánto es, a través de qué canales llegó, cómo se comportaron los usuarios una vez aterrizaron en tu web (¿perdieron el interés pronto? ¿Consultaron otros posts? ¿Navegaron para conocer tu producto?). Adapta tu siguiente calendario a esos resultados.