¿Quién es Banksy?

A estas alturas es poco probable que desconozcas quién es Banksy o, mejor dicho, qué hace. Las obras de este artista callejero presuntamente londinense son conocidas en todo el mundo, incuso cuando su identidad es un misterio. En octubre de 2013, Banksy implementó una residencia artística en la ciudad de Nueva York durante 30 días, donde cada día aparecía una obra nueva en algún punto de la Gran Manzana. Él mismo gestionaba su web y las cuentas de Twitter e Instagram (ahora extinta), ésta última dedicada sólo a la residencia, donde alcanzó cerca de 20 mil seguidores en menos de tres semanas.

Pero el éxito logrado por el artista no es ningún enigma, de hecho, la fórmula con la que ha logrado convertirse en una leyenda de la cultura popular es bastante sencilla. Banksy no aplica nada que no se encuentre en los libros y en la teoría básica de la mercadotecnia. Para comprender algunos de los principios que ha aplicado a lo largo de su trayectoria, nos basaremos en sus intervenciones más recientes.

Better Out Than In: anonimato y fama

Banksy es el más famoso artista callejero.

Paradójicamente, uno de los rasgos por los que es conocido Banksy en todo el mundo, es porque nadie sabe quién, quiénes o qué es en realidad, pero cada vez que en las calles aparece una de sus obras, inmediatamente causa furor. Es inexplicable cómo nadie ha logrado descubrir la identidad del artista. ¿Y cómo sabemos que se trata de un Banksy? Precisamente ésa es otra de las claves que explican su éxito: establecer la imagen de tu marca con atributos únicos y reconocibles para que pueda ser identificada sólo con verla.

No se trata solo de utilizar colores llamativos o logotipos bonitos y bien diseñados, sino de crear algo con lo que tu audiencia o clientes se identifiquen. Para ello, es recomendable que tu interés también sea el de convertirte en un referente social y Banksy lo ha logrado al ser el portavoz de temas incómodos y en su mayoría polémicos. No existe mejor forma de crear empatía con tu audiencia que entenderla.

La principal técnica utilizada por Banksy es el stencil, la cual consiste en plasmar imágenes en “negativo” recortadas en una plantilla de cartón u otro material duro. Esta técina, aparentemente sencilla, es la espina dorsal de la identidad del artista, pues con ella comenzó a difundir su más conocido personaje: las ratas.

Haz que te pidan más

Crear expectativas sobre tu producto es idóneo para el éxito. Si las obras de Banksy le han generado una fortuna económica considerable (aun cuando no están firmadas por él). es debido a que estas no pueden ser adquiridas ni autenticadas con facilidad. Así de contradictorio es, pues ello determina que el precio de sus obras aumente.

Por otro lado, con esta estrategia, Banksy ha implementado otro principio básico de los modelos de negocio: si quieres dominar un mercado, lo mejor es crear un sentido de distinción y prestigio al disminuir la cantidad de sus productos y aumentar el precio de sus obras.

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Como lo dijo Sy Kraft, vicepresidente y director de estrategia digital en Publicis Kapla Thaler: “(Banksy) ha creado éxito por no inundar el mercado con sus obras, además, hace que sus obras “clásicas” estén disponibles para producción y distribución en masa”. Crear la necesidad de exclusividad genera clientes satisfechos que no dudan en pagar un poco más (en realidad, mucho más) sólo por adquirir un producto único.

De hecho, Banksy se burló de la forma en la que se comercia con su obra en una de las intervenciones de “Better In Than Out” la cual se trataba de un puesto callejero situado en Central Park en donde un vendedor aleatorio contratado por él mismo, vendía reproducciones originales de algunas de sus obras más reconocidas por sólo $60 USD cada una. Cabe mencionar que el precio original es de $30,000 USD. Inteligentes quienes las compraron.

No seas predecible, sé único

En la residencia de Nueva York nadie sabía dónde aparecería la siguiente obra, la única forma de enterarse sobre la ubicación de sus intervenciones era por medio del seguimiento de redes sociales, donde Banksy brilló por la espontaneidad del acto.  Ser misterioso te hace más popular.

Además, Banksy rompió con las regles de las exhibiciones de arte con su estadía de 30 días en Nueva York, ya que llevó sus obras a las calles. Porque el arte urbano debe admirarse afuera, en un entorno callejero. Suena sencillo, pero no todas las obras que realizó fueron stenciles, sino que también montó performances o actos artísticos, tales como un mayordomo que servía champagne a los visitantes en una galería colocada debajo de un puente.

Dismaland: crea eventos sin precedentes

Las redes sociales han ayudado a eliminar el muro que separaba al cliente de la compañía o al artista de su audiencia, pero si lo que buscas es crear lazos más fuertes con tu público, lo que debes hacer es comenzar a pensar en crear un evento especial que represente la identidad de tu marca. Google tiene sus I/O, Apple sus Keynote. En el mundo del arte y el entretenimiento están el extraño y genial Burning Man o los festivales de música centrados en sólo una agrupación o género.

Banksy creó el suyo en 2015 y sí, fue un éxito rotundo. El evento se llamó Dismaland y se trató de una exhibición que imitaba a Disneylandia, claro que con el sarcástico y oscuro toque del artista. Durante los 36 días que duró la exhibición de sus trabajos más agresivos, la demanda de entradas fue tal que colapsó la web donde se vendían las deseadas entradas al “parque temático familiar no apto para los niños”, como el mismo lo describió.

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En conclusión…

Con los puntos mencionados, Banksy logró crear el engagement perfecto entre su imagen como artista y su audiencia, la cual es mundial y no siempre comparte el mismo lenguaje ni el trasfondo cultural, pero casi todo el que conoce sus obras sostiene la opinión de que su obra es el referente del arte en lo que va del siglo XXI.

La estrategia de marketing de Banksy es sencilla y es mostrada a cualquier aprendiz de mercadotecnia, sin embargo, la diferencia reside en la originalidad de la implementación de dicho plan. Un último consejo para llegar a la cima y convertirte en un maestro del branding: olvida la pretensión y simplifica tu estrategia de marketing, siempre es bueno volver a los principios de la materia.