El martes 19 de septiembre de 2017, exactamente a las 13:14:40 horas, un terremoto de 7,1 grados Richter devastó gran parte del centro de la República Mexicana. Hoy, con un mes de distancia, desde Agencia B12 nos atrevemos a compartir con lectores y clientes cómo vivimos lo ocurrido en el equipo de México.

El compañerismo y la solidaridad en esa situación extrema corroboran la máxima que repetimos: los proyectos se crean y crecen gracias a las personas que los componen.

 

El día del terremoto

Poco antes del mediodía, en las oficinas de Agencia B12 México hubo un simulacro con motivo del 32 aniversario del terremoto que de 1985. Sin embargo, el tradicional ejercicio no sería suficiente para prepararnos ante lo que venía.

El epicentro del temblor tuvo lugar en latitud 18.40 norte, longitud 98.72 oeste, a 12 km al sureste de Axochiapan, Morelos, en el límite con el estado de Puebla. Debido a la cercanía con la capital, las consecuencias fueron catastróficas.

Cientos perdieron la vida y miles su hogar; millones nos sumamos en diferentes tipos de apoyo para hacer frente a la emergencia.

El origen del movimiento telúrico del 19-S tuvo lugar a una profundidad de 57 km, con efectos de tipo oscilatorio y trepidatorio.

Nosotros nos percatamos al instante desde nuestro octavo piso y buscamos la salida con dudas y temor, pero sin perder el control. Los compañeros del contact center lo pasaron un poco peor, ya que sus oficinas se encuentran en las cercanías de Tlalpan, una de las zonas más afectadas.

 

Derrumbe tras el sismo en CDMX

Así lucían las zonas más afectadas.

 

 

Reacciones tras el terremoto

Estuvimos un par de días sin instalaciones por medidas de precaución. Una que otra cuarteadura en la oficina todavía nos recuerda que podemos mejorar los protocolos de contingencia. Algunos tuvimos consecuencias en casa: cortes de luz y agua o familiares con alguna crisis, pero la experiencia nos ha hecho fuertes ante esas situaciones.

Cada anécdota que recogemos es conmovedora. Algunos, como Sofía, Mariana o Sandra, ayudaron en los centros de acopio cercanos a sus hogares o incluso en localidades lejanas. Los miembros del contact center realizaron brigadas para enviar víveres a los miles de voluntarios que salieron a la calle a ayudar.

Otros pusimos a disposición nuestros hogares y aprovechamos las redes sociales para agilizar la difusión de lo que se necesitaba en los puntos críticos. Los que somos papás contribuimos con alimento para bebés, ropita, pañales, juguetes, etc.

Nuestros compañeros en prácticas, Santiago y Ohto, se involucraron en las labores de sus respectivos centros de estudio y ayudaron en la creación y venta de productos para recaudar fondos.

 

La labor de rescate duró toda la noche.

La labor de rescate duró toda la noche.

 

Algunos más participaron directamente en la remoción de escombros y rescate. Ricardo coordinó la compra de víveres y entrega donde fuera necesario y participó personalmente en la búsqueda de supervivientes.

En la oficina nos hemos sumado al programa de la iniciativa VIEM (Viviendas  Emergentes) para recaudar envases de plástico PET, que se utilizarán para la reconstrucción de hogares para los damnificados.

A continuación os dejamos una colección de imágenes compartidas por el equipo sobre cómo nos involucramos en las diferentes labores de ayuda.

En estas situaciones extremas, agradecemos contar con tan excelentes compañeros en nuestro lugar de trabajo. Porque el elemento humano es un ingrediente fundamental en la Fórmula B12.

 

Galería del esfuerzo del equipo B12

  • Así lucían las calles en las zonas afectadas.
    Así lucían las calles en las zonas afectadas.