El lector de internet es vago (o, al menos, más vago que el lector tradicional). Esa es la primera premisa a tener en cuenta a la hora de crear contenidos digitales. En el entorno multimedia por excelencia, los generadores de contenido escrito tenemos que adaptar nuestras plumas. Hacer clic en una noticia relacionada, saltar a un vídeo o, directamente, pinchar sobre la X roja de la ventana del navegador cuesta menos que pasar la página de un libro, una revista o un periódico.

El objetivo siempre tiene que ser crear un contenido único (muerte a los teletipos de agencia que se vuelcan –por no decir vomitan– en 18 periódicos digitales a la vez) e interesante. Y aquí puntualizo: interesante para nuestro target. Un artículo sobre remedios caseros para la piel grasa bien escrito es interesante para algunas personas, aunque a ti no te importe en absoluto.

Armados con la información adecuada, solo nos queda presentarla con un estilo que facilite la lectura.

 

Estructura definida

Estructurar el mensaje y el contenido es importante dentro y fuera de internet. Pero en el mundo digital lo es más. El vago no trabaja más de la cuenta. Cuanto más mascado le des lo que tiene que hacer, mejor. Si tienes que hablar de A y B, evita enrevesarlos. Aborda A, di todo lo que tengas que decir al respecto y, cuando hayas cerrado el tema, pasa a B.

 

Formato lista

Habrás comprobado que en los últimos tiempos todo son “10 trucos para eliminar la celulitis”, “los 12 mejores restaurantes de Madrid”, “3 claves para escoger el seguro de tu coche” o “los 5 personajes más queridos de Juego de Tronos”. Nos resulta más sencillo asimilar el contenido en este formato.

Las listas llevan al siguiente nivel el concepto del ladillo que divide el texto para agilizar la lectura. A través de ellas estructuramos mejor el contenido y damos al usuario la posibilidad de saltar rápidamente al siguiente punto. Además, restamos efecto truncho al contenido. Dale una parrafada al vago y saldrá por patas antes de leer la primera línea.

 

Frases cortas

El párrafo eterno plagado de subordinadas es old style. Las frases cortas en estilo directo reinan en el plano digital, porque facilitan la lectura de los textos. Si para entender algo tienes que volver sobre tus pasos y dedicarte a releer o de repente te encuentras perdido en una espiral de subordinadas, malo.

Ojo. STOP. Peligro al llevar esta práctica al extremo. STOP. Posibilidad de convertir el texto en telegrama. STOP. Busca el término medio. STOP.

 

Imágenes y vídeos

Estos dos elementos también sirven para agilizar la lectura, pero, si no dicen nada de por sí, es mejor no abusar de ellos. Tienes que ver la pieza como un todo en el que la imagen y el vídeo deben actuar como complementos del texto. Evita hacer publicaciones plagadas de fotos de bancos de imágenes.

 

Elimina el contenido de relleno

Esto es internet. Aquí no tienes páginas que rellenar para cuadrar la maquetación. Todo lo que sea de relleno tiene que ir fuera. Esto no quiere decir que pierdas tu estilo, sino que intentes que todo lo que escribas sea mínimamente informativo y que evites decir la misma cosa cinco veces, de maneras distintas. Dejemos eso para los políticos.