Google Analytics te da datos sobre el tráfico que recibe tu web: cuánto, a qué horas, de dónde llega, a través de qué canales… Además, te permite ver fácilmente cuál es el comportamiento de los usuarios una vez llegan a tu página, desde el tiempo que se quedan hasta si navegan dentro de ella.

Se trata de una herramienta bastante intuitiva, solo tienes que seguir los pasos que ella misma te indica. Para la configuración final, has de buscar el código de seguimiento, que encontrarás en el apartado de “Configuración de la propiedad” dentro de la pestaña “Administrador”.

Una vez localizado, deberás introducir ese código en el head de la home page, et voilà, ya tendrás Analytics a tu disposición. Es más, muchos gestores de contenido, como WordPress, tienen un apartado específico en la configuración básica para que introduzcas el código fácilmente.

¿Y ahora qué? Ahora empieza el análisis. Para ello, hay una serie de términos básicos cuyo significado debes conocer. Te contamos cuáles:

Sesiones: son visitas que recibe una web. Todo lo que ocurre durante 30 minutos desde el momento en el que una persona aterriza en nuestra página queda registrado como una sesión. Por ejemplo, en una sola sesión, una persona puede leer tres artículos y comprar un producto en la e-commerce.

Usuarios: personas que visitan una web. Imagina que una persona visita tu web 10 veces en un mes. Hablaríamos de un usuario y 10 sesiones.

Porcentaje de rebote: este dato se refiere al número de personas que llegaron a la web y, sin interactuar con ella (sin hacer ningún clic ni navegar en ella), se fueron.

Adquisición: este apartado te indica cuáles son los canales por los que el usuario ha llegado a tu web (tráfico directo, tráfico orgánico, tráfico social, tráfico de referencia, búsqueda de pago…).

Organic Search: búsquedas orgánicas. Este dato se refiere al número de sesiones que llegaron a través de Google. Ocurre cuando alguien teclea unas palabras clave o keywords en el buscador y tu web aparece en el listado de respuestas. Si esa persona hace clic en tu página, se considerará tráfico orgánico.

Paid Search: búsquedas de pago. Cuando escribes tu consulta en el buscador, puedes recibir dos tipos de respuesta, las orgánicas y las de pago. Distinguirás estas últimas porque se presentan con la etiqueta “anuncio”. Para configurarlo, tienes que crear una cuenta de Adwords.

Referral: el tráfico de referencia es el que llega a través de enlaces a nuestro site en otra web. Por ejemplo, si un usuario está leyendo un artículo en el que citan tu página y hace clic en el link, hablamos de referral traffic.

Direct: el tráfico directo, el que proviene de usuarios que teclean la URL de tu página directamente en su navegador.

Search Console: se trata de la evolución del antiguo Webmasters Tools, una herramienta de Google que se puede conectar con Analytics y que nos permitirá ahondar en los datos de tráfico orgánico. Si activas este vínculo, podrás descubrir qué palabras clave teclearon los usuarios en el buscador para llegar a tu página, por ejemplo.

Conversiones: activa este apartado si tienes una tienda online. Descubrirás datos sobre las compras que se realizan y su evolución. También es interesante saber a través de qué canales aterrizó el comprador en tu web, si llegó directamente a la tienda o vio otras páginas primero y luego acabó comprando.